domingo, 30 de septiembre de 2012

(104) Aforismos a falta de artículo.



  1. El blog es la nota. Todo texto es, por lo tanto, un hipertexto.
  2. El Cuarteto de Nos es la parodia nacional.
  3. Las apariciones de la Virgen se parecen de un modo increible a las manifestaciones de las divinidades paganas de las religiones politeistas.
  4. La mujer más puta es la más deseable. La más casta siempre es también la más puta. Luego todas las mujeres son deseables.
  5. La honestidad es la estupidez sobrevalorada en los ojos de un prejuicio.
  6. El Cubo de Rubik es una metáfora de la sexualidad moderna: puro colores y un par de vueltas en pocos segundos.
  7. El erotismo necesita cierta abstracción intelectual, de donde se entiende que la sexualidad que se pregona en los medios de comunicación carece de erotismo.
    Corolario: Muchas películas pornos de la década del 90 tienen un argumento más complejo que la vida emocional de los amantes del siglo XXI.
  8. En Uruguay no existe la discusión, luego el razonamiento ha huido despavorido dando lugar al prejuicio.
    Corolario: las organizaciones contra los prejuicios y a favor de los derechos de tal o cual grupo social son infinitamente más discriminatorias que el fantasma al que se oponen.
  9. Quien desconoce la historia de las palabras está condenado a repetirla.
  10. Los videojuegos no son una forma de arte.
    Corolario: el diseño gráfico que se ve en alguno de ellos si lo es. También lo es la narrativa de unos pocos ejemplares. El arte precede al juego.
  11. Quien haga listas de a diez peca de omnipotente y caprichoso.
       

    (A.M)

domingo, 16 de septiembre de 2012

(103) Capitulo IV. La hierba Roja. Boris Vian.


   Quedaban dos parejas bailando, una de ellas formada por Lil y Lazuli. Lil estaba contenta: la habían estado invitando toda la velada y, con la ayuda de algunas copas, todo había transcurrido de la mejor manera. Wolf los miró un momento y se deslizó afuerza, para meterse en su despacho. Allí, en un rincón, colocado horizontalmente sobre cuatro pies, había un gran espejo de plata pulimentada. Wolf se acercó y se tendió sobre él tan largo como era, el rostro contra el metal, para hablar de hombre a hombre. Ante él, un Wolf de plata esperaba. Apretó con sus manos la fría superficie para cerciorarse de su presencia.
   -¿Qué te pasa? -preguntó.
   Su reflejo hizo un gesto de ignorancia.
   -¿Qué te apetece? -prosiguió Wolf-. No está nada mal, el ambiente de por aquí.
   Su mano se acercó a la pared y accionó el interruptor. La habitación se sumió de repente en la oscuridad. Sólo la imagen de Wolf permanecía iluminada. Recibía la luz de otra parte.
   -¿Cómo es que siempre consigues arreglárteleas? -insistió Wolf-. Y además, ¿qué es lo que te arreglas?
   El reflejo suspiró. Un suspiro hastiado. Wolf se sonrió, sarcástico.
   -Eso es, quéjate. No hay nada que funcione, en resumidas cuentas. Vas a ver, pobre imbécil. Voy a meterme en esa máquina.
   Su imagen pareció bastante contrariada.
   -Aquí -dijo Wolf- ¿qué es lo que veo? Brumas, ojos, gente... polvo sin densidad... y ese maldito cielo como un diafragma.
   -Tranquilo -dijo con toda claridad el reflejo-. Por decirlo de algún modo, nos estás tocando los huevos.
   -Es decepcionante, ¿no? -se burló Wolf-. ¿Tienes miedo de que me sienta decepcionado cuando lo haya olvidado todo? Es preferible sentirse decepcionado que seguir esperando en el vacío. De todos modos, hay que saber qué pasa. Por una vez que se presenta la ocasión... ¡pero contéstame, joder!
Su interlocutor seguia mudo, con expresión de desacuerdo.
   -Y además la máquina no me ha costado nada -dijo Wolf-. ¿Te das cuenta? Es mi gran oportunidad. La oportunidad de mi vida, sí, señor. ¿Iba a desaprovecharla? De ningún modo. Una solución que te hune vale más que cualquier incertidumbre. ¿O es que opinas lo contrario?
   -Lo contrario -repitió el reflejo.
   -Ya basta -dijo Wolf con brutalidad-. He sido yo el que ha hablado. Tú no cuentas. Ya no sirves para nada. Elijo. La lucidez. ¡Ja, ja! Hablo en mayúsculas.
   Se levantó con dificultades. Ante él estaba su imagen, como grabada en la hoja de plata. Volvió a encender la luz y la imagen se fue esfumando poco a poco. Su mano, en el interruptor, era blanca y dura como el metal del espejo.

(Capitulo IV de “La hierba roja”. Boris Vian.) 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

(102) Mafalda

Sin necesidad alguna de introducciones y de la mano de Quino les dejamos algunas tiras de Mafalda.
















domingo, 12 de agosto de 2012

(101) Tomas Abraham: los filósofos, la filosofía, la felicidad y el dolor.

Apenas si un fragmento de una lúcida conferencia de un lúcido tipo: Tomas Abraham. El resto de la charla, puede ser fácilmente rastreada a través de este mismo link en youtube.  Maravillosa es la distinción que hace del autentico filósofo, el crítico, vital, removedor, del que llama "mero erudito de las fuentes". Algo así como la reducción torpe de esa idea, también puede ser encontrada en nuestro artículo "Guarda con el fetichismo académico" 

domingo, 5 de agosto de 2012

(100) Palabras (no)Rectoras


Ya exprimido y descartado por el vértigo mediático, merece ulteriores consideraciones. El episodio ocurrió hace unas semanas. Haré una brevísima recapitulación, acaso superflua para la mayoría de los lectores.
Pocos días antes de asumir el cargo de Rectora de la Universidad de Montevideo, Mercedes Rovira, expresó en una entrevista publicada por el semanario Búsqueda, que la homosexualidad es una anomalía y que pesa (negativamente) a la hora de seleccionar a los candidatos a integrar el plantel docente. Dicho esto, detengámonos un instante en el prontuario de este gran elenco:

Universidad de Montevideo: institución educativa de carácter privado regenteada por el Opus Dei. A diferencia de las escuelas y liceos privados, las universidades no públicas son escasamente reguladas y controladas por el Ministerio de Educación y Cultura, razón por la cual no podemos dar cuenta cierta de su nivel educativo ni de sus planes de estudio.  

Mercedes Rovira: Dra. En Filosofía y artes liberales por la Universidad de Navarra. Numeraria del Opus Dei, laica consagrada cuya piel no ha de desconocer las caricias del silicio. Luego de sendos años de labor en la Universidad de Montevideo, designada su Rectora.

Semanario Búsqueda: publicación periodística tradicionalmente vinculada a la derecha.

Presentados los protagonistas, volvamos al hecho y sus previsibles consecuencias.
Una vez en la calle la publicación con las declaraciones de Rovira, arreciaron la indignación y  las críticas. No era para menos. Sus palabras, sólo sostenibles desde el más ciego e iletrado dogmatismo, hacían agua por todos lados. Lo peculiar, es que los cuestionamientos esencialmente estribaron sobre la utilización de la orientación sexual como criterio de selección de docentes. Paradójicamente, la causa de esa actitud discriminatoria, que es que considerara a la homosexualidad como una anomalía, transitaba indemne a través de la polémica.
Calificar a la homosexualidad como una anomalía es, ante todo, una burrada. Y si analizamos algo del discurso con que argumentaba esa burrada, encontraremos otras pequeñas ignorancias nada desdeñables. Por ejemplo, Rovira manifestó que la naturaleza siempre ha sido hombre y mujer. El error, de burdo, da pereza enunciarlo: la confusión de sexo, es decir de género, con sexualidad, es decir, orientación sexual. El dato ser hombre/ser mujer, no implica como consecuencia necesaria sentir atracción por mujeres/sentir atracción por hombres. Por lo demás, si decimos que el hombre es hombre y la mujer es mujer, como una noción dada de la biología, estamos ante un juicio descriptivo, del orden del ser, y de él, no puede extraerse, a riesgo de caer en la falacia naturalista, juicios del orden del deber ser: a un hombre le deben gustar las mujeres y a las mujeres, los hombres. Ese razonamiento está viciado.
Podemos ir aún más a la esencia de las palabras de Rovira. La misma afirmación de que la naturaleza hace a los hombres, hombres, y a las mujeres, mujeres, es más que controvertible. Teorías actuales del lenguaje, explican el sexo a través de un mecanismo performativo: más una determinación cultural que biológica. Incluso es una inconsistencia en boca de un católico. Para ellos hay vida desde la concepción. Ahora, lo que nunca pueden afirmar, es que haya sexo desde la concepción: en las primeras etapas de la gestación lo que hay es indeterminación. Así, por ejemplo, se explica que los hombres tengan pezones sin una función específica. Estos se forman antes que se determine el sexo, y por eso los comparten hombres y mujeres. Entonces, aún un católico, deberá admitir que hay ser humano sin un sexo determinado.
Hace 22 años, la Organización Mundial de Salud, hizo lo que ya había hecho la academia a partir de la década de los 70': eliminar de sus listados de enfermedades mentales a la homosexualidad. La admisión de su conclusión, y la no admisión de la contraria, que es la de Rovira, se apoya en el orden del discurso. La palabra, para que tenga valor, debe poder inscribirse en un discurso, el cual exige para ello el tributo del método. Una estructura que de cuenta del origen y fundamento del conocimiento. Acaso no una certeza, pero sí una garantía procedimental. Y esta idea, absolutamente básica para cualquier saber, es la que proscribe a la ignorancia los dichos de Rovira. Asegurar que es o no una enfermedad o una “anomalía”, corresponde al discurso científico. Rovira habló desde otro discurso, el religioso, totalmente incompetente al respecto y que no respeta las características del científico. Por eso no fui temerario al calificarlo renglones arriba de burrada. Si yo refiriera a la mosca como un mamífero de dos patas que viste corbatas a cuadros, por mi sola convicción, sería lo mismo. Puedo decirlo, puedo creerlo, pero será una estupidez.
Entonces, ¿por qué se ha cuestionado menos esta exhibición de torpeza intelectual, tanto más grave en una persona que acusa tener la formación que el currículum de Rovira jacta, que la selección de docentes acorde a su sexualidad? Creo que el fenómeno tiene dos orígenes.
La sociedad actual es tolerante. Que nadie tome esto como un encomio. Tolerancia es un concepto que goza de una inmerecida buena fama. Es meramente soportar acríticamente la existencia y opinión del otro; un otro oscuro y negado: no es amigo o enemigo, perteneciente a mi grupo o es ajeno, caso en el que lo ignoro. No hay transferencia de conceptos, ni comunicación de sentido, ni relación con el otro. No hay deseo del otro. Y todo en tanto existe y se expresa, se debe respetar; es decir, no aniquilar. En un panorama semejante no puede haber algo como el ámbito social o lo político y su discusión: no hay lugar para las conclusiones y argumentos de una Razón Universal, para la crítica y la síntesis de esa crítica en la sociedad. Así es natural que cada uno simplemente dice lo que se le canta, como un grito sordo en la oscuridad y ya. Nadie quiere responderle porque nadie puede responderle. Si este hubiera sido el esquema general de la historia, probablemente nunca se hubiera superado la esclavitud, y esta sería “una alternativa más”, como todo se presenta en estás épocas: opciones y más opciones, imposibles de discutir y por lo tanto de comparar. Imposibles, entonces, de encarnar un valor. Un valor de estructuración social, comunicable a través de la educación.
Por otra parte, parece haber una confusión del ámbito de la crítica. Justamente en favor de la tolerancia, se entiende que lo que no es ilegal, no puede ser cuestionado, como perteneciente a la libertad privada de las personas. Ahora, el hecho de que no sea delito, no obsta a la posibilidad de su problematización, por ejemplo, como en este caso, ética e intelectual.
En el epílogo a esta nota, es menester reconocer que el colectivo Ovejas Negras, tuvo mayor tino a la hora de dirigir su crítica. No en vano se valió de la metáfora para significar la anomalía que usó Rovira, el trébol de cuatro hojas, como estandarte gráfico en su manifestación contra la U. de Montevideo.
Palabras tan deleznables como las de la frustrada decana, merecían una reacción así de entusiasta. Sin embargo, su contenido y desarrollo menoscabó su éxito, aún con el desistimiento de Rovira a asumir el cargo.
No sólo la opinión. También cómo se ejerce la crítica denuncia la condición ideológica e intelectual de un sujeto.


D.C 

miércoles, 18 de julio de 2012

(99) Andres Bello.

La Gramática de la Lengua Castellana Destinada al Uso de los Americanos fue, es y será, sin lugar a dudas, una obra de importancia capital. Adelantada en mucho a su época y por lo tanto relegada al olvido, al menos aparente, cobró importancia recién pasada la mitad del siglo XX. Esto es, más de un siglo tras su publicación en 1847. Se trató de la primera gramática de Español hecha en América y que incluía en su análisis el español que se hablaba en América. Sin embargo, su logro más destacable no haya sido este, sino la nueva terminología que aplicó al sistema temporal de los verbos. Revolucionaria, clara, concisa y sistemática (en gran medida) fue, no obstante, desatendida por la Real Academia durante mucho tiempo. Aún hoy la terminología se encuentra en discusión y su obra en revisión constante, aunque ahora si, en la revisión que se hace de la obra de un verdadero adelantado. Aquella que necesitó del paso del tiempo para que surgiera gente que pudiera entenderla y explicarla a los otros. Dejo pues, el link a esta bella obra y un fragmento del capítulo "Significado de los tiempos verbales".  

Gramática de la Lengua Castellana Destinada al Uso de los Americanos


Capítulo XXVIIISignificado de los tiempos


617 (283). El verbo castellano tiene formas simples y formas compuestas, significativas de tiempo. Las simples son meras inflexiones del verbo, como leo, lea, leyera. Las compuestas son frases en que está construido el participio -179- sustantivado del verbo con cada una de las formas simples de haber, como he leído, habías leído, hubieras leído; el infinitivo del verbo con cada una de las formas simples de haber, mediando entre ambos elementos la preposición de, como he de leer, habías de leer,hubieran de leer; o el gerundio del verbo con una de las formas simples deestar, verbigracia estoy leyendo, estaría leyendo, estuviésemos leyendo. Haber y estar se llaman, por el uso que se hace de ellos en estas frases,verbos auxiliares.618. En las formas compuestas no se pueden juntar dos participios; no sería pues buen castellano, «Él ha habido salido»; «Ella había habido escrito». Pero se pueden juntar dos gerundios: «Estando yo vistiéndome, oí que tocaban a fuego».619 (a). Las formas compuestas en que entra el gerundio no presentan ninguna dificultad, porque expresan el mismo tiempo que la forma simple del auxiliar: yo estoy temiendo, significa el mismo tiempo que yo temo. Hay a la verdad diferencia entre estoy temiendo y temo; la primera expresión significa un estado habitual o una duración algo larga (está siempre escribiendo, estuvo toda la noche escribiendo); pero ésta no es una diferencia de tiempo, en el sentido que dan a esta palabra los gramáticos, porque la época del temor, verbigracia, es siempre un puro pretérito respecto del momento en que se habla, sea que se diga temí o estuve temiendo.620 (b). Antes de todo se debe advertir que cada forma del verbo suele tener, además de su valor propio y fundamental, otros diferentes en que se convierte el primero según ciertas reglas generales. Distinguimos, pues, en las formas del verbo un significado fundamental de que se derivan otros dos, el secundario y el metafórico.621 (c). Vamos a tratar primeramente de los tiempos simples; en seguida hablaremos de los compuestos en que entra el participio  sustantivado, que son los más usuales, y puede decirse que pertenecen a la conjugación lógica del verbo y la completan; y daremos al fin una breve idea de los tiempos compuestos en que entra el infinitivo. Los designaremos todos por medio de los del verbo cantar.
Significado fundamental de los tiempos simples del indicativo

622 (284). Canto, presente. Significa la coexistencia del atributo con el momento en que proferimos el verbo. 623 (a). Esta relación de coexistencia no consiste en que las dos duraciones principien y acaben a un tiempo; basta que el acto de la palabra, el momento en que se pronuncia el verbo, coincida con un momento cualquiera de la duración del atributo, la cual, por consiguiente, puedehaber comenzado largo tiempo antes, y continuar largo tiempo después. Por eso el presente es la forma que se emplea para expresar las verdades eternas o de una duración indefinida: «Madrid está a las orillas del Manzanares»; «La tierra gira al rededor del sol»; «El cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los catetos».624 (285). Canté, pretérito. Significa la anterioridad del atributo al acto de la palabra.625 (a). Nótese que en unos verbos el atributo, por el hecho de haber llegado a su perfección, expira, y en otros, sin embargo, subsiste durando: a los primeros llamo desinentes, y a los segundos permanentes. Nacer, morir, son verbos desinentes, porque luego que uno nace o muere, deja de nacer o de morir; pero ser, ver, oír, son verbos permanentes, porque sin embargo de que la existencia, la visión o la audición sea desde el principio perfecta, puede seguir durando gran tiempo.
626 (b). El pretérito de los verbos desinentes significa siempre la anterioridad de toda la duración del atributo al acto de la palabra, como se ve por estos ejemplos: «Se edificó una casa»; «La nave fondeó a las tres de la tarde». Mas en los verbos permanentes sucede a veces que el pretérito denota la anterioridad de aquel solo instante en que el atributo ha llegado a su perfección: «Dijo Dios, sea la luz, y la luz fue»; fue vale lo mismo que principió a tener una existencia perfecta. Es frecuente en castellano este significado del pretérito de los verbos permanentes, precediéndoles las expresiones luego que, apenas, y otras de valor semejante. «Luego que se edificó la casa me mudé a ella»: el último instante de la edificación precedió al primero de la mudanza, porque el verbo edificar es desinente. «Luego que vimos la costa nos dirigimos a ella»: no todo el tiempo en que estuvimos viendo la costa, sino sólo el primer momento de verla, se supone haber precedido a la acción de dirigirnos a ella; porque la acción de ver es de aquellas que, perfectas, continúan durando.627 (286). Cantaré, futuro. Significa la posterioridad del atributo al acto de la palabra.628 (287). Cantaba, co-pretérito. Significa la coexistencia del atributo con una cosa pasada.629 (a). En esta forma el atributo es, respecto de la cosa pasada con la cual coexiste, lo mismo que el presente respecto del momento en que se habla, es decir, que la duración de la cosa pasada con que se le compara puede no ser más que una parte de la suya. «Cuando llegaste llovía»; la lluvia coexistió en una parte de su duración con tu llegada, que es una cosa pretérita; pero puede haber durado largo tiempo antes de ella, y haber seguido durante largo tiempo después, y durar todavía cuando hablo. 630 (b). Poniendo al co-pretérito en relación con el pretérito, ¿se pueden expresar con él, no sólo las cosas que todavía subsisten, sino las verdades de duración indefinida o eterna? ¿Y no será impropio decir: «Copérnico probó que la tierra giraba alrededor del sol?». Si es exacta la idea que acabo de dar del co-pretérito, la expresión es perfectamente correcta. Podría tolerarse gira, mas entonces no veríamos por entre la mente de Copérnico el giro eterno de la tierra, como el sentido lo pide.631 (c). Compáranse a veces dos co-pretéritos, y entonces es incierto cuál de los dos abrace al otro: «Cuando tú recorrías la Francia, estaba yo en Italia».632 (d). En las narraciones el co-pretérito pone a la vista los adjuntos y circunstancias, y presenta, por decirlo así, la decoración del drama: «Llegaron en estas pláticas al pie de una alta montaña, que casi como peñón tajado estaba sola entre otras muchas que la rodeaban; corría por su falda un manso arroyuelo, y hacíase por toda su redondez un prado tan verde y vicioso, que daba contento a los ojos que le miraban; había por allí muchos árboles silvestres, y algunas plantas y flores que hacían el lugar apacible. Este sitio escogió el caballero de la Triste Figura, y en viéndole comenzó a decir en voz alta», etc. (Cervantes).633 (e). Análogo es a este uso del co- pretérito el de aplicarse a significar acciones repetidas o habituales, que se refieren a una época pretérita que se supone conocida. «Pelé ricas alfombras; ajé sábanas de Holanda; alumbreme con candeleros de plata; almorzaba en la cama; levantábame a las once; comía a las doce; a las dos sesteaba en el estrado», etc. (Cervantes).634 (288). Cantaría, pos-pretérito. Significa que el atributo es posterior a una cosa pretérita: «Los profetas anunciaron que el Salvador del mundo nacería de una virgen»: el nacer es posterior al anuncio, que es cosa pasada (§§ 214, 215).

Significado fundamental de los tiempos compuestos del indicativo


635 (289). El indicativo tiene cinco formas compuestas, en que el participio sustantivado se combina con las cinco formas simples delindicativo de haber: he cantado, hube cantado, habré cantado, había cantado, habría cantado. En ellas, como en todas las que se componen con el participio sustantivado, el tiempo significado por la forma compuesta es anterior al tiempo del auxiliar. Por consiguiente, he cantado es un ante-presente, hube cantado un ante-pretérito, habré cantado un ante-futuro, había cantado un ante-co-pretérito, y habría cantado un ante-pos-pretérito.636 (290). El ante-presente se ha llamado pretérito perfecto, añadiéndosele varias calificaciones para distinguirle del pretérito simple (canté). Al ante-pretérito unos le llaman pretérito perfecto y otros pretérito pluscuamperfecto, agregándole también varios títulos para distinguir a hube cantado de canté o de había cantado. El ante-pos-pretérito ha sido apellidado de varios modos, como el pos-pretérito.637 (a). La nomenclatura de que yo me sirvo tiene dos ventajas. En primer lugar, las palabras de que se compone el tiempo del verbo indican el nombre que debe dársele: en habría cantado, por ejemplo, el participio denota que el nombre del tiempo debe principiar por la partícula ante, y siendo el tiempo del auxiliar un pos-pretérito, debemos añadir a dicha partícula estos dos elementos: habría cantado será pues un ante-pos-pretérito. Y en segundo lugar, cada denominación así formada es una breve fórmula, que, como veremos, determina con toda exactitud el significado de la forma compuesta.638 (291). He cantado, ante-presente.639 (a). Comparando estas dos proposiciones: «Roma se hizo señora del mundo», y «La Inglaterra se ha hecho señora del mar», se percibe con claridad lo que distingue al pretérito del ante-presente. En la segunda se indica que aún dura el señorío del mar; en la primera el señorío del mundo se representa como una cosa que ya pasó. La forma compuesta tiene pues relación con algo que todavía existe. Se dirá propiamente «Él estuvo ayer en la ciudad, pero se ha vuelto hoy al campo». Se dice que una persona ha muerto cuando aún tenemos delante vestigios recientes de la existencia difunta; cuando aquellos a quienes hablamos están creyendo que esa persona vive; en una palabra, siempre que va envuelta en el verbo alguna relación a lo presente. En circunstancias diversas se dice murió. «Cervantes estuvo cautivo en Argel»; se trata de la persona física que es cosa totalmente pasada. «Cervantes ha sido universalmente admirado»; se trata del escritor, que vive y vivirá eternamente en sus obras. «He vivido muchos años en Inglaterra», dirá propiamente el que todavía vive allí, o el que alude a este hecho como una circunstancia notable en su vida. «Grecia produjo grandes oradores y poetas»; se habla de la Grecia antigua. «La España ha producido grandes hombres»; se habla de la España considerada como una en todas las épocas de su existencia. Si se determinase una época ya pasada no sería propio el ante-presente: «La España produjo grandes hombres en los reinados de Carlos I y Felipe II».Véase lo dicho en el número 222, c.640 (292). Hube cantado, ante-pretérito. Significa que el atributo es inmediatamente anterior a otra cosa que tiene relación de anterioridad con el momento en que hablo. «Cuando hubo amanecido, salí»: el amanecer se representa como inmediatamente anterior al salir, que es cosa pasada respecto del momento en que se habla.641 (a). Pero ¿por qué como inmediatamente anterior? ¿De dónde proviene que empleando esta forma, hubo amanecido, damos a entender que fue ninguno o brevísimo el intervalo entre los dos atributos? Proviene, a mi juicio, de que el verbo auxiliar haber es de la clase de los permanentes. Cuando hubo amanecido denota el primer momento de la existencia perfecta de haber amanecido, como lo hace el pretérito de los verbos permanentes, precedido de cuando, luego que, apenas, etc., según lo dicho arriba (§ 285).642 (b). Luego que amaneció salí y cuando hubo amanecido salí, son expresiones equivalentes; la sucesión inmediata que en la primera se significa por luego que, en la segunda se indica por el ante-pretérito. Cuando se dice, Luego que hubo amanecido salí, se emplean dos signos para la declaración de una misma idea, y por tanto se comete un pleonasmo, pero autorizado, como muchísimos otros, por el uso.643 (c). Es muy raro el uso del ante-pretérito no precedido de apenas, cuando, luego que, no bien, u otra expresión semejante: «En aquel momento de salir a luz el Lazarillo de Tormes hubo nacido una clase de composiciones, que prontamente debía hacerse muy popular: la novela llamada picaresca» (Aribau). Hubo nacido está usado en lugar de nació; pero con cierta diferencia más fácil de sentir que de explicar. Yo diría que hubo nacido hace ver el nacimiento como inmediatamente anterior al momento que se designa; nació, como  coexistente con él; de que se sigue que la primera forma representa la acción como más acabada y perfecta, y tiene algo de más expresivo.644. Hay circunstancias varias en que el ante-pretérito, usado sin el requisito que se expresa en la regla, daría una fuerza particular al verbo. «Casi hube creído que su conducta era franca y leal; pero al fin se quitó la máscara». «Encontró muchas y graves dificultades en su empresa, pero a fuerza de constancia las hubo superado todas». Creí y superó dirían sustancialmente lo mismo; pero tal vez con menos encarecimiento.645 (293). Habré cantado, ante-futuro. Significa que el atributo es anterior a una cosa que respecto del momento en que se habla es futura. «Procura verme pasados algunos días; quizá te habré buscado acomodo» (Isla); el buscar (que significa hallar) es anterior al procurar, que se presenta como cosa futura. «Apenas habréis comido tres o cuatro moyos de sal, cuando ya os veréis músico corriente y moliente en todo género de guitarra» (Cervantes); aquí es el comer anterior al ver, que es cosa futura respecto del momento en que se profiere el verbo. No es esencial para la propiedad de este tiempo el que los dos atributos que se comparanse consideren ambos como futuros respecto del acto de la palabra. Lo más común es que así sea, pero hay circunstancias en que sucede lo contrario. Una persona que ha salido de su patria largo tiempo ha, y que no espera volver a ella en algunos años, podrá decir muy bien: «Cuando vuelva a mi país, habrá cambiado sin duda el orden de cosas que allí dejé»; y podría decirlo ignorando completamente si al tiempo que lo dice está todavía porverificarse el cambio. Su pronóstico recae sobre el número total de los años que han corrido desde su salida o desde las últimas noticias, y el de los que presume que tardará su vuelta. Se envía por un facultativo que asista a una persona moribunda; el que va en su busca, podrá muy bien decirse a sí mismo en el -185- camino: «Antes que llegue el facultativo habrá fallecido el paciente»; sin que para decirlo deba suponer que no ha sobrevenido aún el fallecimiento. Como estas hipótesis pueden imaginarse no pocas. De los dos términos que se comparan por la forma habré cantado, el uno es siempre un futuro; el otro puede serlo o no en el pensamiento del que habla. Lo que no puede faltar nunca es la idea de anterioridad a un futuro.646 (294). Había cantado, ante-co-pretérito. Significa que el atributo es anterior a otra cosa que tiene la relación de anterioridad respecto del momento en que se habla, pero mediando entre las dos cosas un intervalo indefinido. «Los israelitas desobedecieron al Señor, que los había sacado de la tierra de Egipto»; el sacar es anterior al desobedecer, pretérito; pero nada indica que la sucesión entre las dos cosas fuese tan rápida que no mediase un intervalo más o menos largo.647 (a). La causa de esta diferencia entre hube cantado y había cantado está en el elemento de coexistencia de la segunda forma. Para comprenderlo, podemos concebir en el anterior ejemplo tres cosas: sacar, haber sacado y desobedecer. El fin del sacar es necesariamente el principio del haber sacado. Y como había sacado es un co-pretérito de la frase verbal haber sacado, que podemos considerar como un verbo simple (§ 53, 1.ª), el desobedecer se representa como coexistente con una parte cualquiera de la duración de haber sacado (§ 287), y por consiguiente esindeterminado el intervalo entre el sacar y el desobedecer. «Cuando llegué a la playa, no se veía ya la escuadra»; el no verse coexiste en una parte de su duración con la llegada, de manera que pudo haber principiado más o menos tiempo antes de ella, pues tal es la fuerzadel co-pretérito no se veía (§ 287). No verse ya y haber desaparecido es una misma cosa. Si pongo, pues, había desaparecido en lugar de no se veía ya, el haber desaparecido coexistiría con la llegada, pero de tal manera, que pueda haber durado más o menos tiempo antes de ésta. 648 (295). Habría cantado, ante-pos-pretérito. Significa la anterioridad del atributo a una cosa que se presenta como futura respecto de otra cosa que es anterior al momento en que se habla. «Díjome que procurase verle pasados algunos días; que quizá me habría hallado acomodo»; hallar, anterior a procurar;  procurar, posterior a decir, pretérito. 649 (a). Se ve por lo que precede que ciertas formas del verbo representan relaciones de tiempo simples; otras dobles; otras, triples.650. Se ve también por lo dicho que cada una de las denominaciones de los tiempos es una fórmula analítica que descompone el  significado del tiempo en una, dos o más de las relaciones elementales de coexistencia, anterioridad y posterioridad, presentándolas en el mismo orden en que se conciben, que de ningún modo es arbitrario. Habré cantado y cantaría significan ambos un tiempo compuesto de las dos relaciones de anterioridad y posterioridad; pero habré cantado significa anterioridad a una cosa que se mira como posterior al acto de la palabra; cantaría, posterioridad a una cosa que se mira como anterior a ese acto. La última de las relaciones elementales tiene siempre por término el acto de la palabra, el momento deproferirse el verbo. 

martes, 26 de junio de 2012

(98) Tiê - Assinado Eu; Perto e Distante


Es fama la afirmación, probablemente de cuña porteña, que la alegría es brasilera. Tras escuchar a la brevemente conocida por el breve nombre de Tiê, bien podemos asegurar, no sólo que semejante frase no es sino una pieza de cartón pintado, sino que los brasileros también son capaces de estupendas tristezas. Basta esta muestra...